REPÚBLICA DE WEIMAR

Deutsches Reich
Imperio alemán
Weimar Republik
República de Weimar
 Flag of the German Empire.svg 1919–1933 Flag of the NSDAP (1920–1945).svg 
Bandera Escudo
Bandera Escudo

ARTÍCULO 48 (CONSTITUCIÓN DE WEIMAR)

El artículo 48 de la Constitución de la República de Weimar (19191933) permitía alPresidente del Reich, bajo ciertas circunstancias, tomar «medidas de emergencia» (incluyendo la promulgación de decretos legislativos)1 sin previo consentimiento delReichstag (parlamento alemán).2 La legislación promulgada bajo este artículo de laconstitución era denominada como Notverordnung (decreto de emergencia). El artículo 48 fue usado por el presidente Paul von Hindenburg en 1930 para ocuparse de la crisis económica de la época. En 1933, nombró a Adolf Hitler canciller, tras lo cual se estableció una dictadura. Este fue el fin de la República de Weimar y el inicio del Tercer Reich.

Orígenes y funcionamiento

Es probable que los redactores de la Constitución de Weimar esperaran que el artículo 48 fuera usado para «emergencias» o en caso que el Presidente temiera un levantamiento similar a la revuelta civil que azotó Alemania entre 1918 y 1919. No obstante, el texto del artículo no definía con precisión el tipo de emergencia que justificaría su uso y el primer presidente de la República, el socialdemócrata Friedrich Ebert utilizó con frecuencia el artículo 48 en lugar de acudir a la acción parlamentaria.3 Cuando la situación económica alemana comenzó a deteriorarse tras el estallido de la Gran Depresión a inicios de los años 1930, los sucesivos gobiernos encontraron imposible alcanzar una mayoría parlamentaria que les permitiera aprobar cualquier política, sin importar si era propuesta por la izquierda, derecha o el centro.

Durante la primavera y verano de 1930, el canciller Heinrich Brüning halló un gobierno incapaz de obtener una mayoría parlamentaria para aprobar su reforma financiera, la cual fue desestimada en una votación del Reichstag; sin embargo, el gobierno no intentó negociar seriamente con el parlamento para encontrar un modus vivendi. En su lugar, Brüning pidió al presidente Paul von Hindenburg que invocara el artículo 48 para promulgar la reforma como un decreto de emergencia y, con ello, otorgar al gobierno de Brüning la autoridad para actuar sin consentimiento del Reichstag.4 Cuando von Hindenburg utilizó su autoridad y emitió el decreto, el Reichstag lo rechazó por una pequeña mayoría5 el 18 de julio de 1930. Bajo el artículo 48, este voto por una mayoría simple del Reichstag invalidaba el decreto presidencial. Frente a una crisis del poder legislativo cuando la situación económica demandaba acción, Brüning pidió a von Hindenburg que disolviera el parlamento y llamara a nuevas elecciones. El Reichstag fue disuelto y se programaron nuevas elecciones para el 14 de septiembre de 1930.

 

La elección produjo una mayor representación en el Reichstag por parte de los Partido Comunista de Alemania y de los nazis, a expensas de los partidos políticos moderados de clase media.6 Formar una mayoría parlamentaria se hizo cada vez más difícil para Brünning y su gobierno se desempeñó repetidamente invocando el artículo 48 entre 1930 y 1932. Los gobiernos posteriores de los cancilleres Franz von Papen y Kurt von Schleicher durante el tumultuoso año 1932 obtuvieron el mismo decreto del presidente von Hinderburg sobre la base del artículo 48, cuando hallaron a su vez que era imposible conseguir una mayoría parlamentaria cuando los partidos extremistas de izquierda y derecha ganaban poder.

El uso excesivo de los decretos de emergencia y el hecho que los sucesivos gobiernos ya no fueran responsables ante el Reichstag probablemente cumplieron un rol importante en la pérdida de confianza del público en la democracia constitución y, a su vez, llevó al ascenso de los partidos extremistas. Así, la invocación del artículo 48 por parte de diversos gobiernos contribuyó a sellar el destino de la República de Weimar.

TEXTO DEL ARTÍCULO

En el caso de un estado7 que no cumpla con los deberes que le haya impuesto el Reich, la Constitución o las leyes del Reich, el presidente del Reich podrá hacer uso de las fuerzas armadas para compelerlo a hacerlo.

Si la seguridad y el orden público al interior del Reich son severamente dañados o están en peligro, el presidente del Reich podrá tomar las medidas necesarias que lleven a restablecer el orden, interviniendo con la asistencia de las fuerzas armadas, de ser necesario. Para este propósito, podrá suspende temporalmente, totalmente o en parte, los derechos fundamentales proveídos en los artículos 114, 115, 117, 118, 123, 124 y 153.

El presidente del Reich debe informar al Reichstag sin demora sobre todas las medidas tomadas de acuerdo a los párrafos 1 y 2 de este artículo. Estas medidas pueden ser revocadas a petición del Reichstag.

Si el peligro es inminente, el Gobierno del Estado puede tomar medidas temporales para su propio territorio, como lo provee el párrafo 2. Estas medidas pueden ser revocadas a petición del Reichstag.

Los detalles serán determinados por una ley del Reich.

Paul von Hindenburg

Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg (PosenReino de Prusia (actualmente PoznańPolonia); 2 de octubre de 1847 – Neudeck2 de agosto de 1934) fue un mariscal de campo del Imperio alemán y segundo presidente de la República de Weimar.

Inicios

Paul von Hindenburg nació en Posen. Su padre, Robert von Beneckendorff von Hindenburg (18161902), era militar desde 1832 y en ese momento teniente del 18.º Regimiento de Infantería en Posen. Procedía de una aristocrática familia de terratenientes en Prusia durante varias generaciones. Sus abuelos paternos fueron Otto Ludwig von Beneckendorff von Hindenburg (17781855) y Eleonore von Brederlow, por lo que es descendiente ilegítimo del Conde Enrique VI de Waldeck. En cuanto a su madre, Luisa Guillermina Schwickart (18071893) fue una pintora. Karl Ludwig Schwickart, el abuelo materno de Paul von Hindenburg, fue un médico-coronel del ejército prusiano.

Después de un breve paso por un instituto de enseñanza secundaria, Hindenburg estudió de 1859 a 1866 en la Escuela de Cadetes de Wahlstatt, en la comarca deLiegnitz y más tarde en Berlín. En 1866 participó como teniente en la guerra de las Siete Semanas y en la guerra franco-prusiana de 18701871. En 1903 fue ascendido aGeneral en jefe.

El fin de la República (1933)

Aunque desde 1930 el Canciller de Alemania había gobernado sin la aprobación del Parlamento, acabando con la democracia parlamentaria, el Parlamento alemán continuaba existiendo como pilar fundamental de la República. Sin embargo, en marzo de 1933, a las pocas semanas de haber subido al poder, el Canciller Hitler logró obtener todos los poderes del Parlamento, que desde entonces se convirtió en una caja de resonancia del Ejecutivo, carente de voluntad propia.

Última campaña electoral

 

El primer gabinete de Hitler. Sentados (de izquierda a derecha): Hermann GöringAdolf Hitler y Franz von Papen. De pie (de izquierda a derecha): Franz Seldte, Dr. Günther GerekeLutz Graf Schwerin von KrosigkWilhelm Frick,Werner von Blomberg y Alfred HugenbergPaul von Eltz-Rübenach y Konstantin von Neurath no son visualizados en la foto.

Aunque Hitler había sido nombrado Canciller, su posición estaba lejos de ser segura. Al no contar con mayoría parlamentaria, necesitaba el apoyo del Presidente Hindenburg para aprobar todos sus decretos y leyes. Esto significaba que debía contar con elementos conservadores y nacionalistas en su gabinete “revolucionario”, para complacer al Mariscal Hindenburg y a su hombre de confianza, Papen. En efecto, en este gabinete de once miembros, solamente tres eran nazis, el resto eran aliados de Papen o Hugenberg.87Para complicar aún más su precaria situación política, elementos del Ejército y los sectores conservadores aún miraban con recelo al movimientonacionalsocialista, específicamente a los elementos izquierdistas agrupados alrededor de Ernst Röhm, líder de las violentas camisas pardas. Finalmente, los gobiernos regionales todavía eran una fuerza importante, y Baviera se estaba convirtiendo en una zona de resistencia socialdemócrata, ya que su gobierno recelaba de los nazis.88

Sin embargo, Hitler decidió encargarse primero del Parlamento; si no conseguía la mayoría parlamentaria rápidamente, el anciano Presidente podría retirarle su confianza, dejándolo imposibilitado para gobernar. En su primera reunión de gabinete, celebrada el día en que asumió el cargo, se discutió este problema. Los nacionalsocialistas y los nacionalistas de Hugenbergsolamente contaban con 247 asientos en el Parlamento, 46 asientos por debajo de la mayoría necesaria para gobernar. Aunque podrían intentar atraer a los centristas de Kaas, con la que contarían con mayoría para gobernar; Hitler se vería imposibilitado de realizar las profundas reformas necesarias para llevar a cabo su revolución nacionalsocialista, ya que le haría falta el apoyo de dos tercios del Parlamento, unos 389 asientos. Como los elementos no nazis en el gabinete de Hitler no estaban interesados en conseguir una mayoría de este tipo, Hitler se encargó de sabotear las negociaciones con el líder centrista, Monseñor Ludwig Kaas, e hizo creer a su gabinete que no era posible conseguir un acuerdo con el Centro.89 Hitler solicitó entonces a Hindenburg la realización de nuevas elecciones parlamentarias. Para calmar a Papen y Hugenberg, Hitler les aseguró que sin importar el resultado de estas elecciones, sus hombres en el gabinete no sería destituidos.89

Las nuevas elecciones fueron fijadas para el 5 de marzo. El nacionalsocialista Joseph Goebbels se mostró optimista sobre las mismas, escribiendo en su diario:

Ahora será fácil llevar la campaña, porque podemos usar todos los recursos del Estado.90

 

El Presidente Paul von Hindenburg y el Canciller Adolf Hitler en 1933.

Por si esto no fuera suficiente, el 20 de febrero se organizó una reunión de importantes hombres de negocios en el palacio presidencial de Hermann Göring a la que asistió Hitler y el Dr. Hjalmar Schacht. Entre los nuevos empresarios simpatizantes del nazismo, destacaba Gustav Krupp, quien hasta hace un mes había sido opositor a Hitler.91 Después de que Hitler prometiera acabar con el marxismo y rearmar el Ejército, Göring prometió que estas serían las últimas elecciones por los próximos diez años o incluso por los próximos cien años.91

Sin embargo, en una sociedad tan dividida políticamente como la alemana de 1933, una poderosa campaña electoral no era suficiente para conseguir la mayoría apetecida por Hitler. Gracias a los diarios de Goebbels se conoce que los nazis estaban esperando una insurrección comunista en los primeros días de gobierno, que utilizarían como justificación para suprimir violentamente a este movimiento.91 Para catalizar este levantamiento, los nazis empezaron a perseguir a los comunistas y a los socialdemócratas. Las manifestaciones de estos partidos fueron prohibidas, y su prensa fue suspendida continuamente. Las “camisas pardas” fueran las encargas de ejercer el hostigamiento sobre estos grupos, que pronto se extendió a los centristas. En total, 51 opositores a los nacionalsocialistas murieron en la campaña electoral, aunque, por otro lado, los nazis contabilizaron 18 víctimas mortales en sus filas.92 Haciendo uso de su cargo de Ministro del Interior de Prusia, Göring creó una policía paralela de 50 mil hombres, compuesta exclusivamente de miembros de las camisas pardas, las SS y los “cascos de acero“, todas estas organizaciones paramilitares nacionalistas.93 Además, amenazó a los policías que rehusaran utilizar sus armas contra las concentraciones opositoras.94

Sin embargo, a pesar de todas estas provocaciones, la intentona golpista de la disidencia no se producía. No obstante, la oposición seguía tan dividida como antes. Cuando los socialdemócratas preguntaron a los comunistas si podían unirse antes de que el desastre fuera total, Ernst Torgler respondió que primero era necesario que los nazis tomaran todo el poder, para que luego pudiese ocurrir la “revolución del proletariado”, que estimaba ocurriría “cuatro semanas” después.95 Impacientes, los nazis decidieron entonces inventar pruebas de que se estaba montando una conspiración opositora en su contra.93 El 24 de febrero, la policía paralela de Göring allanó los cuarteles generales del Partido Comunista de Alemania, que habían sido abandonados cuando Hitler subió al poder.96 Esto no impidió que Göring anunciase que había descubierto documentos que probaban que estaba en marcha un plan conspirativo contra el gobierno.96 Este anuncio fue recibido con escepticismo por el público alemán, incluso entre los sectores conservadores afines al gobierno.93

La destrucción del Reichstag

Artículos principales: Incendio del Reichstag y Ley habilitante de 1933.

En la noche del 27 de febrero de 1933, el edificio del Reichstag se incendió. Varios miembros del alto gobierno se presentaron en el lugar rápidamente, siendo Göring uno de los primeros en llegar. De inmediato, empezó a acusar a los comunistas de estar detrás de este acto.97 La captura cerca del edificio de Marinus van der Lubbe, un comunista neerlandés que días antes había amenazado con causar el incendio, pareció confirmar las acusaciones de Göring. Éste aseguró contar con evidencias que implicaban a los comunistas, las cuales nunca fueron presentadas,98 y además proclamó:

Todo oficial comunista debe ser ejecutado donde aparezca.97

Aunque no se conocen todos los detalles sobre cómo se originó el incendio, existen muchos testimonios obtenidos después de la guerra que apuntan a Göring como el responsable.97 Según Rudolf Diels, jefe de la Gestapo, Göring le había ordenado, antes del incendio, que preparase una lista de personas que debían ser arrestadas una vez que el mismo ocurriese.99 Aunque en el juicio de van der Lubbe se determinó que no había contado con suficientes elementos para iniciar un incendio tan rápido y en puntos tan dispersos,99 esto no impidió que fuese encontrado culpable y decapitado. Además, Torgler y otros tres prominentes comunistas búlgaros fueron arrestados o se entregaron a las autoridades luego de que Göring los acusara públicamente de estar involucrados en el incendio. Aunque estos cuatro fueron declarados inocentes, esta sentencia llegó demasiado tarde para influenciar positivamente a los comunistas en las elecciones parlamentarias.100

Al día siguiente del incendio, Hitler solicitó al Presidente Hindenburg la aprobación de un decreto conocido como el Decreto del Incendio del Reichstag. Con esta arma legal, el Canciller alemán podía abolir la libertad de prensa, el derecho a la libre expresión, el derecho a la privacidad de las comunicaciones y el respeto a la propiedad privada. Además, el gobierno central podía usurpar funciones de los gobiernos regionales si lo consideraba necesario.100 Como era predecible, los comunistas y socialdemócratas se encontraron con que bajo este decreto les era imposible finalizar la campaña electoral.101 Ese mismo día, el gobierno prusiano declaró haber encontrado documentos que comprobaban que los comunistas pensaban realizar una insurrección civil después del incendio. La publicación de los documentos “conspirativos” fue prometida, pero nunca se realizó. Bajo todos estos atropellos el ex-Canciller Brüning clamó al Presidente Hindenburg que intercediese, pero fue en vano.102

Gracias al decreto del incendio del Reichstag, los nazis también pudieron hacer frente al gobierno regional de Baviera, al que acusaron de separatista. Existía algo de verdad en estas acusaciones, ya que los líderes bávaros estaban jugando con la idea de nombrar al príncipe Rodolfo de BavieraJefe de Estado regional.103 El 9 de marzo, las SA empezaron a marchar por Baviera, e izaron la bandera nazi en edificios públicos. Esa misma noche, los nazis usurparon el poder regional, algunas veces empleando la fuerza bruta contra los depuestos ministros.104 El príncipe Rodolfo, que acababa de ser nombrado regente, huyó esa noche a Grecia. El 12 de marzo, Hitler realizó un discurso en Múnich, satisfecho al haber controlado finalmente a uno de los estados más autónomos; Hindenburg aprobó las acciones de su Canciller.105

El 5 de marzo se realizaron las elecciones parlamentarias de 1933. A pesar del enorme ventajismo electoral del Partido Nazi, el líder nazi no logró obtener la mayoría necesaria para gobernar, y tuvo que recurrir a sus aliados nacionalistas para conseguirla. Por otro lado, sus oponentes centristas y socialdemócratas incluso ganaron votos o sufrieron pérdidas pequeñas; solamente los comunistas fueron fuertemente castigados al perder un millón de votos.102 Con estos resultados, los dos tercios necesarios para modificar la constitución seguían eludiendo a los nazis.

En una reunión de gabinete celebrada el 15 de marzo, se resolvió este problema. Haciendo uso del Decreto del incendio del Reichstag, Hitler alejó a los 81 diputados comunistas de sus cargos, y luego hizo lo mismo con los socialdemócratas que fueron necesarios. De esta manera, con sus 340 diputados nazis y nacionalistas, Hitler se acercó a la mayoría de 2/3. Con esta mayoría en el Parlamento, Hitler intentaría atraer a los centristas y por fin podría forzar a este órgano a suicidarse. En efecto, los nazis presentaron entonces laLey habilitante de 1933, que traspasaba las funciones del Reichstag al Canciller por un período de cuatro años. En el último momento, Hugenberg intentó convencer a Hindenburg que el Presidente fuese incluido en la habilitante, con el objetivo de limitar el poder de Hitler, pero el Secretario del Presidente, Otto Meissner, frustró sus intentos.106 No contentos con contar con el apoyo del hijo y el secretario de Hindenburg, Hitler y Goebbels planearon vincular el gobierno nazi con la presidencia del respetado Mariscal. Para lograr esto, organizaron una ceremonia de apertura del Reichstag en el Iglesia de la guarnición en Potsdam, símbolo de la monarquía prusiana, a la que asistieron importantes oficiales de alto rango de la Primera Guerra Mundial. Hindenburg, evidentemente conmovido, dio un discurso favorable al gobierno nazi, que Goebbels explotó a su favor.107

 

Hitler promueve la ley habilitante en el Reichstag, el 23 de marzo de 1933.

El 23 de marzo de 1933, en la Ópera de Kroll, nueva sede del Reichstag, se presentó la Ley habilitante de 1933. Aunque la ley inutilizaba al Reichstag, no tocaba los poderes del Presidente. En la histórica ocasión, Hitler realizó un discurso moderado, asegurando que la ley sería utilizada en limitados casos. Sin embargo, Otto Wels, el líder socialdemócrata, le respondió:

Nosotros … nos comprometemos en esta hora histórica a los principios dehumanidad y justicia, de libertad y socialismo. Ninguna ley habilitante puede darte el poder de destruir ideas que son eternas e indestructibles.108

Sin embargo, todo el Reichstag, excepto los 84 socialdemócratas, votaron a favor de la ley. Los centristas habían sido atraídos por Hitler, luego de que les prometiera que el Presidente podría vetar todas las leyes del Canciller.108

Desde entonces, la República de Weimar dejó de existir, ya que con la ley habilitante Hitler obtuvo una base legal para su dictadura.108 Aunque el Reichstag siguió operando hasta la caída de la Alemania Nazi, solamente fue un órgano simbólico, carente de poder real.108 Todavía quedaban otros poderes independientes en Alemania: el Presidente, el Ejército, los gobiernos regionales, los sindicatos, etc.; pero en los meses siguientes los nazis los irían controlando uno por uno, consolidando la dictadura de Hitler.

Fränzi ante una silla tallada (1910), de Ernst Ludwig KirchnerMuseo Thyssen-Bornemisza,Madrid.

Arte y cultura durante la república de Weimar

En lo cultural, la época de la República de Weimar fue una de las más creativas y propensas a la innovación cultural de la historia alemana. Los primeros años estuvieron marcados por el expresionismo tardío tanto en la pintura como en la literatura, mientras que en los lustros siguientes alcanzó preponderancia la nueva objetividad y más tarde, durante la Gran Depresión, el realismo con crítica social. También fueron los años del dadaísmo alemán, sobre todo en Berlín y Colonia. Escribieron en esta época autores como Bertolt BrechtAlfred DöblinLion FeuchtwangerErich KästnerThomas y Heinrich MannCarl von OssietzkyErich Maria RemarqueKurt TucholskyFranz WerfelArnold Zweig y Stefan Zweig.

El cine pasó a ser un medio de masas. Películas como El gabinete del Doctor CaligariNosferatu y Metrópolis aportaron nuevas formas de hacer cine. Heinrich Eduard Jacob describió con un punto de vista incisivo el fascismo italiano y sus repercusiones de la cinematografía afín, que poco después tendrían grandes repercusiones también en Alemania, en la novela Blut und Zelluloid (Sangre y Celuloide, 1929).

La Bauhaus, fundada por Walter Gropius fue uno de los estilos arquitectónicos principales del siglo XX. Uno de los artistas más importantes fue George Grosz, que con sus ácidas representaciones de la burguesía, la justicia y el estamento militar denunció los problemas sociales de la República.

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